martes, 10 de mayo de 2011

You built me up and you broke me down, this time.

Depende del día, depende de mi ánimo, depende de mis ocupaciones pero siempre hay un momento en el que te dedico momentos de mi vida para pensar en la simpleza de las cosas que "vivimos" juntos.
Escucho canciones que me acerquen a vos, veo fotos, memorizo situaciones o comentarios para sentir que todavía estás cerca.
No sos lo que me gusta, nunca te asemejaste a algo así ni un poco pero acá estás adueñándote de mi mente. 
No coincidimos en nada, prácticamente, pero así mismo en algún momento esa misma nada nos unió en un mismo vuelo. 
Los desencuentros, la inseguridad y la desconfianza eterna al amor nos modificaron siempre, hicimos las cosas a destiempo, no fuimos juntos a la par.
Me reí de vos, en tu cara. Te reíste de mí y me humillaste.
Entiendo que así no se puede hablar de amor, entiendo que así no se puede considerar un verdadero sentimiento pero no puedo evitarlo.
Me interesé tarde, no te presté atención ni te tomé en serio. Me arrepiento por momentos, me siento estúpida por no haberte dicho que sí a tiempo pero supongo que por algo fue.
Me mal influencié por comentarios ajenos, no creí en tu mirar y tomaste revancha y te vengaste de mí.
Y ahora nos veo tan distantes, tan ajenos que nada. 
Suelo recordar cada beso y cada abrazo en silencio, y cada palabra que me dijiste. Sigo sin creerte, sigo sin entender el porqué de cada cosa.
Entiendo el fin, entiendo tu objetivo. Yo en su momento también entendía el mío. Ahora estoy parada acá, sola mirando el suelo tratando de encontrar algo que nos una y así poder escribirte y reírme de nuestra falta de comunicación. 
Me parece absurdo seguir buscándote, seguir creyendo que todavía puede ser.. pero me llenaste de colores, me sonreíste cientos de veces y me perdí en tus ojos negros que me miraban con deseo. 
No pude evitarlo, siempre quise evitarte, quitarte de mis pensamientos pero de una u otra forma volvés a mí.
Me hubiese encantado que me cuestiones, que me digas que no me entendías pero que en realidad querías hacerlo. Mi ego y mi orgullo no me permiten hacer las cosas fáciles. 
Creí poder manejar la situación, creí que podía liberarme de vos tan rápido y fácil como hago con las demás personas pero tocaste mi nervio equivocado, lograste llegar a mí y sin siquiera darte cuenta.
Quisiera explicarte el porqué de todo, que entiendas el trasfondo de cada una de mis actitudes y accionares. Quisiera que quieras escucharme.
Hay algo de vos que no te permite acercarte, hay algo de vos que te dice que no tenés que brindarte entero y mientras en mi mente retumba una frase: "tu histeria por mi angustia". Así tal cual es, mientras que yo te pedí que no me mientas.