meencanta
jueves, 17 de febrero de 2011
Dominguicidio (suena como libertad)
Caminar nerviosa, hablar de internas familiares con mamá en el camino como si realmente me interesara para lograr ocultar la ansiedad que tenía. Despedirme de ella y seguir caminando callada y riendo a la vez porque no sabía qué cara poner cuando me abrieras la puerta. Llegué, grité tu nombre y saliste con la perrita esa fea pero que es hermosa a la vez. No estabas como siempre, tu mirada me inspiraba algo pero no pude descifrar qué. Entramos, el encuentro con tu familia fue más fuerte de lo que pensé, me contuve lo suficiente pero no pude evitar abrazarlos. Todos los temas de conversación nos regresaban a nuestras mejores épocas en las que yo me engañaba fácil y evitaba darme cuenta de la realidad, nos llevaban también a hablar de temas nuestros y que el resto no sabe y que nos incomoda a ambas por una cuestión de "respeto" hacia mí, supongo yo.
No dejaste un momento la computadora, lo estabas manteniendo al tanto, le dabas esa importancia que a mí no me darías. Hasta que nos fuimos al patio, fumamos, y todo fue raro, fue un viaje de luz; sentí que pude ver dentro tuyo por primera vez en mi vida y que en ese lugar no había restos de mí pero cuando me miraste me dí cuenta de que me estaba equivocando, sé que todavía estoy ahí, que te duele tanto como a mí pero que no hay manera de revertir esta situación, suena obsesivo, lo sé pero no puedo evitar creerle a tu mirada.
Después de cenar y reírnos nos fuimos al cuarto. Fue tan turbio y encriseante para mí tu cuarto, me sentía mal y quería huir de cualquier manera. No iba a compartir un sueño con vos nunca más en mi vida, me lo había prometido. Y tu preocupación por "cómo íbamos a dormir" me hacía sentir pésimo, me sentí una idiota, porque REALMENTE no iba a hacer nada, tan patética no soy. Aunque... sí, lo soy. Esperé a que te duermas para poder mirarte dormir por última vez, para decirte lo mucho que te amo en silencio y que en realidad me escuches. Hasta que me desvanecí y me dormí de la peor manera. Recordando.
Por la mañana intenté relajarme más de como había estado todo el domingo, desayunamos y me sentí un poco mejor pero mi cabeza no paró un segundo.
Me fui, me abrazaste y me dijiste que querías verme pronto otra vez. Saludé a tu mamá y a tu hermanito y ahí terminé de decaer. Subo al auto y charlé como nunca con tu papá y me demostró que cree que soy una buena persona, me alegró todo lo que me dijo.
Entré a mi casa, prendí la pc y lo primero que hice fue poner "Profundidad", esa canción que amo y que tuve la mejor idea de dedicártela. Y en facebook puse, "· y tenés la receta para descolocarme y enrojecer y enloquecer". Supongo que te habrás dado cuenta sola. Después de éso, lloré un gran rato hasta que llegó Fran y respiré profundo y empecé otra vez.
No dejaste un momento la computadora, lo estabas manteniendo al tanto, le dabas esa importancia que a mí no me darías. Hasta que nos fuimos al patio, fumamos, y todo fue raro, fue un viaje de luz; sentí que pude ver dentro tuyo por primera vez en mi vida y que en ese lugar no había restos de mí pero cuando me miraste me dí cuenta de que me estaba equivocando, sé que todavía estoy ahí, que te duele tanto como a mí pero que no hay manera de revertir esta situación, suena obsesivo, lo sé pero no puedo evitar creerle a tu mirada.
Después de cenar y reírnos nos fuimos al cuarto. Fue tan turbio y encriseante para mí tu cuarto, me sentía mal y quería huir de cualquier manera. No iba a compartir un sueño con vos nunca más en mi vida, me lo había prometido. Y tu preocupación por "cómo íbamos a dormir" me hacía sentir pésimo, me sentí una idiota, porque REALMENTE no iba a hacer nada, tan patética no soy. Aunque... sí, lo soy. Esperé a que te duermas para poder mirarte dormir por última vez, para decirte lo mucho que te amo en silencio y que en realidad me escuches. Hasta que me desvanecí y me dormí de la peor manera. Recordando.
Por la mañana intenté relajarme más de como había estado todo el domingo, desayunamos y me sentí un poco mejor pero mi cabeza no paró un segundo.
Me fui, me abrazaste y me dijiste que querías verme pronto otra vez. Saludé a tu mamá y a tu hermanito y ahí terminé de decaer. Subo al auto y charlé como nunca con tu papá y me demostró que cree que soy una buena persona, me alegró todo lo que me dijo.
Entré a mi casa, prendí la pc y lo primero que hice fue poner "Profundidad", esa canción que amo y que tuve la mejor idea de dedicártela. Y en facebook puse, "· y tenés la receta para descolocarme y enrojecer y enloquecer". Supongo que te habrás dado cuenta sola. Después de éso, lloré un gran rato hasta que llegó Fran y respiré profundo y empecé otra vez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)