Ella fuma como si fuera su medicina de cada noche, comprende que está mal pero es lo que "necesita" para dormir sin enterarse de nada. Es un refugio, es un escape. Pésimo para algunos, bueno hasta para algunos profesionales.. como por ejemplo el que solía ser mi psiquiatra. El doctor Carlos Rossi. Un buen hombre si cabe decirlo, no dejé de ir con él porque era un mal profesional, ni ahí; dejé de ir porque empecé a soñar en mi vida y a vivir como quiero. Terapia siempre fue mi escape para decir todo aquello que se me prohibía, todo aquello que se me criticara. Ahora no me importa, creo que ya nada me importa lo suficiente en general. Por el momento me siento bien y feliz, pero mi medicación no la pude dejar. Bah, no me la dejaron dejar. Teóricamente si no estás bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico no podés tomar ansiolíticos o antidepresivos. Algo de mis viejos y que yo, por una cuestión de comodidad digamos, no juzgo y la dejo como está porque tampoco es tan malo.
Hace un cachito pensaba, al terminar la película que estaba viendo, lo lindo que es imaginar y soñar con un futuro fabuloso. Se puede hacer realidad creo yo, sin necesidad de tener todas las herramientas.. solamente con la imaginación podés llegar muy lejos, y sentirte perfecto como alguna vez quisiste o soñaste. Uno en realidad es consciente de que la realidad no es tan así y que tampoco se podría asemejar alguna vez pero por momentos es lindo apartarse de esa realidad agobiante y pensar en muchas cosas hermosas que te hacen bien y te alegran la vida.
Hay una actividad que me gusta mucho, pensar la vida en colores. Todos los días es un color diferente, me encantaría poder definir exactamente qué color es cada uno pero todavía mi capacidad sensitiva no maduró lo suficiente con respecto a los colores.
Otra actividad que me encanta, es comenzar la mañana riéndome. Me gusta despertarme sola, me conecto más con la mañana o el momento que sea que me despierte y me saludo, me digo "buenos días", me preparo y hago lo que tenga que hacer siempre pensando en mi "buen día".
Me gusta tomar mates sola, en esos momentos pienso. Y también escucho música.
No me gustan los almuerzos, ¿será porque no me gusta comer sola y esa es la comida en la que más sola estoy?
No me gusta la televisión, me parece que es solamente mucho ruido, flashes, movimientos exóticos, gente polémica e incoherente.
No me gusta la política, no soy peronista. Nunca voy a saber a quién votar por dos razones: 1) Estoy sometida a votar lo que papá diga, por una cuestión laboral suya y personal también. Sindical al pedo no es, creo yo. 2) No me gusta hacer elecciones, siento que me complican la existencia.
Me gustaría vivir en una época en la que estas cosas se escriben en papíros.
Mis memorias solamente harán que todas aquellas personas que alguna vez se cruzaron conmigo me conozcan hasta el pensamiento más profundo. Ojalá alguien las cuide, ojalá algún día existan y se recapitulen y se guarden en un lugar específico y que sólo algunos sepan su escondite.
Estoy pensando pero no sé qué estoy pensando porque no sé adónde llegar, no sé qué es lo que exactamente quiero decir hoy.
En realidad sí, hoy expresé mi dolor guardado por cinco años consecutivos. No sé si del todo pero una gran parte puedo asegurarlo. Fue raro, sentí ganas de asesinar, ganas de morir, ganas de llorar, ganas de muchas cosas pero, por una cuestión de notar el arrepentimiento oculto en los ojos negros más rojos que vi en mi vida. Yo no acostumbro a justificar a las personas, pero a papá lo justifico siempre, en cada momento y en cada día de mi vida. Siempre le doy y nos doy oportunidades, yo sé que nos amamos. Yo sé todo.
Quiero tomar este año como algo espiritual y de conexión, suena hippie y roñoso pero es lindo, divertido, horrible, angustiante, increíble. Enumeraría todos los calificativos del universo.
Hoy pienso, en este instante pienso y digo que amo a una mujer. Quisiera tenerla siempre, que viva a una cuadra de mi casa así la puedo ver diariamente y no morir en la espera de los días que tengan que pasar para volver a verla. Me hace feliz porque al parecer sabe cómo hacerme feliz, me conoció lo suficiente en secreto, pero me conoció al fin. Se las ingenió para ablandar un poco mi corazón, supongo que lo está logrando. Solamente quiero amarla como nunca logré con alguien alguna vez, quiero aprender a amar y que me amen también.
"John" sigue rondando mi cabeza porque siento que de alguna forma me sigue dando importancia, de buena o mala manera, no lo sé. Supongo que conmigo se resignó por una cuestión de ambiente. No soy como tal vez esperó. Supongo que siempre mi reputación fue menos y me lo dijo muy sinceramente. No me molestó, yo le dí el lugar. Hoy me quejo, pero por una cuestión de ego, yo sufro por lo que se dice de mí y que no es mi intención mostrar. Yo soy una persona con un increíble ego que no tolera que no lo aclamen, y si no me aclaman que me odien profundamente. Desapercibida, nunca.
No creo mucho en la amistad, pero no porque mis amigos me defraudan o no estoy conforme con ellos, bajo ningún punto de vista sino que creo que todo ser humano es individual y no debe depender de nadie, ni puede pretender, ni pedir compresión a otro por una cuestión de que somos todos personas diferentes.. yo creo que en realidad el hecho no es la palabra "amistad", el hecho es manejar por amor al otro. Ser como sos por amor a la otra persona y porque sentís que debés entregarle eso y mucho más, no por el rol que se cumple en una amistad. No sé si me explico.
Con la familia es igual, siempre hay que hacer lo que uno siente. No falsear, uno siempre tiene que ser auténtico por más de que después te critiquen o cataloguen de algo. Uno frente a sus decisiones siempre debe ir con la cabeza en alto. Supongo que por esto me llaman generalmente egoísta.. y si realmente yo pudiera cambiar eso a otra cosa en la que estemos conformes todos buenísimo pero, sino déjenme por ahora, es un tiempito nada más. Perdí muchos años de mi vida ya a pesar de tener 18 años, déjenme ser para mí.
Amo las flores, el pasto acolchonadito, los árboles y arbustos. El cielo, las nubes, la luna y las estrellas. Y el calor y energía del sol también.
Odio las tormentas, siento que cuando llueve algo hicimos mal todos en simultáneo.
Generalmente mi sensibilidad es extrema, a veces me es inevitable lagrimear al hablar de algo específico.
Me encantan las fotos, las composiciones y ediciones. Me encantaría aprender. Lo haré el año que viene.
Me gusta la psicología, el análisis del ser, el tratar de comprender. Me gusta ver más allá, la simbología detrás de las cosas que para algunos son "comunes y corrientes". Me gusta analizar miradas, sonrisas, expresiones en general.
Creo que yo en realidad no soy una sola persona, somos dos, una de carne y huesos y otra que es fantasma pero está en falta con alguien y por eso no puede irse en paz. Por momentos es una excelente compañía, nos trasladamos juntas todo el tiempo, hacemos y decimos lo que nos parece. Dudo de su sexualidad, no sé si es heterosexual, bisexual, homosexual o lesbiana. A veces quisiera que se calle y se muera por completo así no me jode más pero después me arrepiento porque muchas veces le dio una razón al ser, no hay que ser malagradecido.
El silencio me permite escuchar su voz, creo que piensa en voz alta porque en realidad no sabe hablar.
Mi cuarto se divide en cuatro rincones. El de la cabecera de la cama es rincón más feo y oscuro, húmedo. Al igual que el del armario, ahora está el colchón para los huéspedes pero antes ahí siempre estaba yo llorando sola, sin querer cenar ni dormir ni vivir. El que da justo atrás de la puerta no me interesa, no es mío, es de papá con todas sus pertenencias que no resigna tirar ni llevarse. Y el último es el mejor, el que me proporciona más calor, en el que mi inspiración florece y me lleva a hacer lo que más me gusta: pintar, dibujar, escribir, cantar. Saca lo mejor de mí, no sé cómo pero... lo hace.
No me gusta el sexo, me siento vulnerable y destructible. Es miedo, lo sé pero no me agrada. Aunque sí, es divertido y excitante, sacás la parte que no todos conocen de vos y hacés única a la otra persona. Supongo que hasta ahora no encontré la persona que me haga sentir "única". Hubo una en la que sentí el deseo y un poco de "amor", me marcó. La tomé como la primera real siendo que era la cuarta. Nunca me gustaron las cosas porque sí, siempre necesito saber el "por qué", es un no sé qué mío. No gusta generalmente, es molesto porque realmente quiero saberlo todo. Por momentos soy intolerable. Ni yo me banco a veces, sobre todo cuando dudo mucho al hablar y no puedo decir con certeza las cosas tal como las pienso y si no las pienso ni siquiera hacerlo, me saca bastante.
Los miércoles no me agradan, como al otro infeliz. Ese tipo de coincidencias me perturban. Bah, las coincidencias en general me perturban.
No puedo contra la cafeína ni el chocolate. Disminuí el vodka, la marihuana no y las demás drogas están en "stand by". No creo que haya que temer por mi salud mental, aunque siempre fue así y hasta diría que yo lo generé.
La manipulación con el uso de las palabras es una de mis mejores armas, me encanta confundir y más en los momentos en los que las personas fallan contra mí y se les escapa la verdad.
Quiero creer que en mi otra vida fui actriz, de esas que hacen papeles de mala, manipuladora, víbora y demás. Es divertido ser la mujer malvada.
Odio la depilación, lamento para las personas que tengan sexo conmigo, no es algo que acostumbre seguido ni que me guste y me parezca tan estético como dicen. Creo que son los únicos que acepto, todavía no descubro por qué razón.
Me pregunto si alguien lee esto, si alguien piensa en mis palabras y las toma como las interpreta y genera algo nuevo. Alguna vez voy a cumplir el sueño de escribir un libro, todavía imaginación tengo.
Siento que soy hermosa, me quiero un montón pero no siempre lo proyecto en el otro.
No puedo evitar pensar en ella, no me gustan las cosas demasiado públicas por eso no doy nombres. Pero sí, la amo y es hermosa. Quiero estabilizar mis sentimientos y darle felicidad.
Quiero otro cigarrillo, me marean, me dejan sin aliento pero son únicos. Igualmente ahora me agitaría y me obligaría a recuperar mi presión.
Adelgacé, tengo casi el cuerpo que siempre quise, tal vez me falta un poco más pero estoy feliz.
Descubrí que no tengo un lugar específico al cual me encante ir, no tengo una marca de ropa favorita, ni de zapatos, ni un perfume que me caracterice. Y me destaco igual, supongo que es por ser yo misma.
Pensaba en el destino pero es tan incierto que pienso que invento al decir cosas sobre él, dejémoslo que fluya tranquilo y a su tiempo.
De una u otra manera la lucha es siempre por vivir bien y feliz, tratar de llevar las cosas de la manera más liviana posible, siempre pensando que mañana será otro día y seguir firme con una sonrisa por más de todo. Jamás me rendí, menos lo voy a hacer ahora que estoy aprendiendo a vivir :)
¡no soy neutro!
miércoles, 6 de julio de 2011
miércoles, 29 de junio de 2011
Flores de verano sorprendidas sin su sol, igual que yo y que vos.
Si voy a hacer de mi velada algo sumamente patético, quiero completarlo con incoherencias.
"No me hagas sentir si vas a huir. No me hagas feliz si vas a huir".
"Comerme tus fantasmas es mi habilidad".
"Cuando te crucé en aquella procesión me mirabas más que la figura de santo".
"El día del zarpado se inaugura con tu frase de hoy".
"Ahora se usa enamorar ya sabiendo que no va a andar".
Con eso simplifiqué mi estado de ánimo. Me comí un pedazo de torta de chocolate inmenso, no es torta común, tiene un nombre pero no me acuerdo y eso que lo escuché mucho (?). Cuestión, estoy del orto, fin.
Me tengo que levantar a las 12 mínimo que no llego. Son las 4 de la mañana. Y yo escuchando música, volando y fumándome un pucho.
Qué verga todo, chau.
"No me hagas sentir si vas a huir. No me hagas feliz si vas a huir".
"Comerme tus fantasmas es mi habilidad".
"Cuando te crucé en aquella procesión me mirabas más que la figura de santo".
"El día del zarpado se inaugura con tu frase de hoy".
"Ahora se usa enamorar ya sabiendo que no va a andar".
Con eso simplifiqué mi estado de ánimo. Me comí un pedazo de torta de chocolate inmenso, no es torta común, tiene un nombre pero no me acuerdo y eso que lo escuché mucho (?). Cuestión, estoy del orto, fin.
Me tengo que levantar a las 12 mínimo que no llego. Son las 4 de la mañana. Y yo escuchando música, volando y fumándome un pucho.
Qué verga todo, chau.
martes, 10 de mayo de 2011
You built me up and you broke me down, this time.
Depende del día, depende de mi ánimo, depende de mis ocupaciones pero siempre hay un momento en el que te dedico momentos de mi vida para pensar en la simpleza de las cosas que "vivimos" juntos.
Escucho canciones que me acerquen a vos, veo fotos, memorizo situaciones o comentarios para sentir que todavía estás cerca.
No sos lo que me gusta, nunca te asemejaste a algo así ni un poco pero acá estás adueñándote de mi mente.
No coincidimos en nada, prácticamente, pero así mismo en algún momento esa misma nada nos unió en un mismo vuelo.
Los desencuentros, la inseguridad y la desconfianza eterna al amor nos modificaron siempre, hicimos las cosas a destiempo, no fuimos juntos a la par.
Me reí de vos, en tu cara. Te reíste de mí y me humillaste.
Entiendo que así no se puede hablar de amor, entiendo que así no se puede considerar un verdadero sentimiento pero no puedo evitarlo.
Me interesé tarde, no te presté atención ni te tomé en serio. Me arrepiento por momentos, me siento estúpida por no haberte dicho que sí a tiempo pero supongo que por algo fue.
Me mal influencié por comentarios ajenos, no creí en tu mirar y tomaste revancha y te vengaste de mí.
Y ahora nos veo tan distantes, tan ajenos que nada.
Suelo recordar cada beso y cada abrazo en silencio, y cada palabra que me dijiste. Sigo sin creerte, sigo sin entender el porqué de cada cosa.
Entiendo el fin, entiendo tu objetivo. Yo en su momento también entendía el mío. Ahora estoy parada acá, sola mirando el suelo tratando de encontrar algo que nos una y así poder escribirte y reírme de nuestra falta de comunicación.
Me parece absurdo seguir buscándote, seguir creyendo que todavía puede ser.. pero me llenaste de colores, me sonreíste cientos de veces y me perdí en tus ojos negros que me miraban con deseo.
No pude evitarlo, siempre quise evitarte, quitarte de mis pensamientos pero de una u otra forma volvés a mí.
Me hubiese encantado que me cuestiones, que me digas que no me entendías pero que en realidad querías hacerlo. Mi ego y mi orgullo no me permiten hacer las cosas fáciles.
Creí poder manejar la situación, creí que podía liberarme de vos tan rápido y fácil como hago con las demás personas pero tocaste mi nervio equivocado, lograste llegar a mí y sin siquiera darte cuenta.
Quisiera explicarte el porqué de todo, que entiendas el trasfondo de cada una de mis actitudes y accionares. Quisiera que quieras escucharme.
Hay algo de vos que no te permite acercarte, hay algo de vos que te dice que no tenés que brindarte entero y mientras en mi mente retumba una frase: "tu histeria por mi angustia". Así tal cual es, mientras que yo te pedí que no me mientas.
Escucho canciones que me acerquen a vos, veo fotos, memorizo situaciones o comentarios para sentir que todavía estás cerca.
No sos lo que me gusta, nunca te asemejaste a algo así ni un poco pero acá estás adueñándote de mi mente.
No coincidimos en nada, prácticamente, pero así mismo en algún momento esa misma nada nos unió en un mismo vuelo.
Los desencuentros, la inseguridad y la desconfianza eterna al amor nos modificaron siempre, hicimos las cosas a destiempo, no fuimos juntos a la par.
Me reí de vos, en tu cara. Te reíste de mí y me humillaste.
Entiendo que así no se puede hablar de amor, entiendo que así no se puede considerar un verdadero sentimiento pero no puedo evitarlo.
Me interesé tarde, no te presté atención ni te tomé en serio. Me arrepiento por momentos, me siento estúpida por no haberte dicho que sí a tiempo pero supongo que por algo fue.
Me mal influencié por comentarios ajenos, no creí en tu mirar y tomaste revancha y te vengaste de mí.
Y ahora nos veo tan distantes, tan ajenos que nada.
Suelo recordar cada beso y cada abrazo en silencio, y cada palabra que me dijiste. Sigo sin creerte, sigo sin entender el porqué de cada cosa.
Entiendo el fin, entiendo tu objetivo. Yo en su momento también entendía el mío. Ahora estoy parada acá, sola mirando el suelo tratando de encontrar algo que nos una y así poder escribirte y reírme de nuestra falta de comunicación.
Me parece absurdo seguir buscándote, seguir creyendo que todavía puede ser.. pero me llenaste de colores, me sonreíste cientos de veces y me perdí en tus ojos negros que me miraban con deseo.
No pude evitarlo, siempre quise evitarte, quitarte de mis pensamientos pero de una u otra forma volvés a mí.
Me hubiese encantado que me cuestiones, que me digas que no me entendías pero que en realidad querías hacerlo. Mi ego y mi orgullo no me permiten hacer las cosas fáciles.
Creí poder manejar la situación, creí que podía liberarme de vos tan rápido y fácil como hago con las demás personas pero tocaste mi nervio equivocado, lograste llegar a mí y sin siquiera darte cuenta.
Quisiera explicarte el porqué de todo, que entiendas el trasfondo de cada una de mis actitudes y accionares. Quisiera que quieras escucharme.
Hay algo de vos que no te permite acercarte, hay algo de vos que te dice que no tenés que brindarte entero y mientras en mi mente retumba una frase: "tu histeria por mi angustia". Así tal cual es, mientras que yo te pedí que no me mientas.
miércoles, 20 de abril de 2011
No viniste.
Tirada en el piso cubriéndome los ojos escuchando una tierna melodía, pienso lo lindo que sería el invierno si estuvieses conmigo.
No puedo ofrecerte mucho, no sé cuánto podría darte pero lo que sí sé es que me probaría, te probaría.
Imagino tardes enteras en ese lugar que tanto te gusta, abrazados, riendo y sin pensar en lo que vendrá mañana.
Te imagino tomándome de la mano, caminando juntos, siempre juntos.
Te imagino mirándome con esa extraña ternura, sonriéndome tímidamente.
Me imagino queriéndote, escuchándote y peleándote para que acabes ese momento con un beso.
Me imagino cada despedida, cada abrazo y beso final.
Quisiera evitar pensarte, pero el frío otoñal me hace recordarte.
Quisiera olvidarme de aquél abrazo, de aquellos besos en silencio.
Si cambiaras de opinión podría pretender olvidarme de ese viernes del tormento.
Si al menos quisieras escucharme me sería más fácil poder expresarte lo que siento, podría explicarte todo con lujo de detalles.
Podría decirte que tuve miedo, que no confié y que me negué al amor.
Me encantaría saber si al menos me creerías a pesar de tu respuesta.
Si me dijeras que sí te regalaría mil cielos de colores, te daría la poca felicidad que me llena diariamente.
Tal vez te parezca absurdo, tal vez no te gustaría leer esto.
Yo sé que no te animás, yo sé que en el fondo me pensás.
No puedo ofrecerte mucho, no sé cuánto podría darte pero lo que sí sé es que me probaría, te probaría.
Imagino tardes enteras en ese lugar que tanto te gusta, abrazados, riendo y sin pensar en lo que vendrá mañana.
Te imagino tomándome de la mano, caminando juntos, siempre juntos.
Te imagino mirándome con esa extraña ternura, sonriéndome tímidamente.
Me imagino queriéndote, escuchándote y peleándote para que acabes ese momento con un beso.
Me imagino cada despedida, cada abrazo y beso final.
Quisiera evitar pensarte, pero el frío otoñal me hace recordarte.
Quisiera olvidarme de aquél abrazo, de aquellos besos en silencio.
Si cambiaras de opinión podría pretender olvidarme de ese viernes del tormento.
Si al menos quisieras escucharme me sería más fácil poder expresarte lo que siento, podría explicarte todo con lujo de detalles.
Podría decirte que tuve miedo, que no confié y que me negué al amor.
Me encantaría saber si al menos me creerías a pesar de tu respuesta.
Si me dijeras que sí te regalaría mil cielos de colores, te daría la poca felicidad que me llena diariamente.
Tal vez te parezca absurdo, tal vez no te gustaría leer esto.
Yo sé que no te animás, yo sé que en el fondo me pensás.
miércoles, 6 de abril de 2011
Estrella solitaria.
No sé cómo empezó, no sé qué me dijiste, no sé por qué caí pero acá estoy y ya me sacaste el sueño. No sos el primero ni el único, serías uno más del montón pero ÉSTE es tu momento. Bienvenido.
Supongo que te lamentarás de haberme conocido, como toda persona que pasó por mí. Siempre llegan a la misma conclusión, que estoy "enferma". Y lo más gracioso es enterarme. Y otra cosa muy graciosa también es saber que dejé una marca tan importante como para que pierdan el tiempo en mí, ¿no es genial? no, ni en pedo lo es.
El punto es siempre el mismo, el mismo texto encriseante de cada mes. El hecho de dejarme, el hecho de cansarse de mí, el hecho de ser tan pasional como soy. No sé qué me queda, y tampoco sé si estoy dispuesta a saberlo. Me inventé un destino, algo actual, para disimular. Así me calmo, así no lloro más, hasta ahora funciona pero siempre hay un día de descarga emocional. Terrible por cierto.
Todos los días es algo nuevo, siempre tengo novedades. Fotos, escritos, canciones, corazones, chumeríos, ¡y más! tengo con qué entretenerme.
El día que deje de pasarme esto a mí, no voy a entender nada. Voy a creer que es mentira, como todo comienzo.
De hecho siempre se cumple la misma secuencia:
1) Atracción física.
2) Hola, te hablo.
3) Te chamuyo, te proyecto la historia de amor perfecta.
4) Te engancho como la mejor.
5) Me olvido de tu existencia.
Cinco pasos, cinco pasos que al parecer a todxs le funcionan conmigo. ¿Tan fácil soy?
Aparentemente, sí.
Cuestión que esto pareciera que dura un mes, como mínimo, y no. Dura aproximadamente una semana y yo no podría explicar la cantidad de emociones que me genera esa inútil semana. Y después, la crisis del duelo. La verdad merezco un premio. Te dedico todas las canciones que me recuerden mínimamente a ese momento en el que me dijiste "hola, me gustás". Y así. Capaz hay días en los que te lloro todo, otros en los que te odio como si fueses la peor porquería del universo y al otro día te vuelvo amar como si alguna vez hubiera planeado nuestro casamiento.
Algo anda mal, claro está. Me gustaría saber qué. Si soy yo, son los demás, si me tengo que dedicar a los hábitos y amar a dios o vivir desconchada entregando mi sexo a cualquier persona que tenga ganas de tener el sexo más patético del mundo pero que al parecer en el momento copa, y bastante.
Y acá entramos en la etapa en la que te comenzás a preguntar si realmente sos capaz de poder amar a alguien, de hacerlo feliz diariamente y de llevar a cabo una super convivencia. Y te deprimís porque te das cuenta que hasta el ser más imbécil tiene con quién compartir el invierno mientras vos juntás más frazadas así no te cagás de frío. Y mirás a tu alrededor y crees que tenés unos 40 años y sos una solterona que come en tuppers o en ollas y se deprime por su rutinaria vida infeliz siendo que recién tenés 18 años y no entendés un carajo de la vida porque todavía no sabés si sos adolescente o si ya te convertiste en un adulto más y si querés realmente serlo. Y también te ponés a envidiar la vida genial que expresan muchos de tus contactos de cualquier red social y los muchos corazones que hay en todos lados y vos te hundís comiéndote un kilo de chocolate mientras lees todo. Pero al día siguiente te despertás y decidís cambiar tu rumbo y sonreís y te dura medio día porque siempre hay un equis que te caga el momento. Ese ex que nunca olvidaste pero que tampoco borraste de ningún lado porque lo seguís "apreciando". Y así otra vez, no se acaba nunca.
Y no quisiera ser cínica pero es lo que me brindan, igualmente siempre vende eso, ese cinismo que tenemos todos los fracasados y obvio, te dura no sé, una semana como dije antes porque no se bancan tu "intensidad".
Bleh, hay que ser cobarde eh. No soy lo suficientemente complicada al parecer. Tampoco lo suficientemente mujer para un hombre, ni lo suficientemente copada para una mujer. Genero confusión, intriga, y hasta permito que se entrometan en lo que soy. ERROR. No sé, soy tan transparente que asusto.
Y todo concluye en un copilado de Rosario Bléfari mientras preparo la ceremonia de mañana a la mañana, también incompleta, obvio. No tengo ganas de morirme, quiero asustarme un poco.
Nada más.
Supongo que te lamentarás de haberme conocido, como toda persona que pasó por mí. Siempre llegan a la misma conclusión, que estoy "enferma". Y lo más gracioso es enterarme. Y otra cosa muy graciosa también es saber que dejé una marca tan importante como para que pierdan el tiempo en mí, ¿no es genial? no, ni en pedo lo es.
El punto es siempre el mismo, el mismo texto encriseante de cada mes. El hecho de dejarme, el hecho de cansarse de mí, el hecho de ser tan pasional como soy. No sé qué me queda, y tampoco sé si estoy dispuesta a saberlo. Me inventé un destino, algo actual, para disimular. Así me calmo, así no lloro más, hasta ahora funciona pero siempre hay un día de descarga emocional. Terrible por cierto.
Todos los días es algo nuevo, siempre tengo novedades. Fotos, escritos, canciones, corazones, chumeríos, ¡y más! tengo con qué entretenerme.
El día que deje de pasarme esto a mí, no voy a entender nada. Voy a creer que es mentira, como todo comienzo.
De hecho siempre se cumple la misma secuencia:
1) Atracción física.
2) Hola, te hablo.
3) Te chamuyo, te proyecto la historia de amor perfecta.
4) Te engancho como la mejor.
5) Me olvido de tu existencia.
Cinco pasos, cinco pasos que al parecer a todxs le funcionan conmigo. ¿Tan fácil soy?
Aparentemente, sí.
Cuestión que esto pareciera que dura un mes, como mínimo, y no. Dura aproximadamente una semana y yo no podría explicar la cantidad de emociones que me genera esa inútil semana. Y después, la crisis del duelo. La verdad merezco un premio. Te dedico todas las canciones que me recuerden mínimamente a ese momento en el que me dijiste "hola, me gustás". Y así. Capaz hay días en los que te lloro todo, otros en los que te odio como si fueses la peor porquería del universo y al otro día te vuelvo amar como si alguna vez hubiera planeado nuestro casamiento.
Algo anda mal, claro está. Me gustaría saber qué. Si soy yo, son los demás, si me tengo que dedicar a los hábitos y amar a dios o vivir desconchada entregando mi sexo a cualquier persona que tenga ganas de tener el sexo más patético del mundo pero que al parecer en el momento copa, y bastante.
Y acá entramos en la etapa en la que te comenzás a preguntar si realmente sos capaz de poder amar a alguien, de hacerlo feliz diariamente y de llevar a cabo una super convivencia. Y te deprimís porque te das cuenta que hasta el ser más imbécil tiene con quién compartir el invierno mientras vos juntás más frazadas así no te cagás de frío. Y mirás a tu alrededor y crees que tenés unos 40 años y sos una solterona que come en tuppers o en ollas y se deprime por su rutinaria vida infeliz siendo que recién tenés 18 años y no entendés un carajo de la vida porque todavía no sabés si sos adolescente o si ya te convertiste en un adulto más y si querés realmente serlo. Y también te ponés a envidiar la vida genial que expresan muchos de tus contactos de cualquier red social y los muchos corazones que hay en todos lados y vos te hundís comiéndote un kilo de chocolate mientras lees todo. Pero al día siguiente te despertás y decidís cambiar tu rumbo y sonreís y te dura medio día porque siempre hay un equis que te caga el momento. Ese ex que nunca olvidaste pero que tampoco borraste de ningún lado porque lo seguís "apreciando". Y así otra vez, no se acaba nunca.
Y no quisiera ser cínica pero es lo que me brindan, igualmente siempre vende eso, ese cinismo que tenemos todos los fracasados y obvio, te dura no sé, una semana como dije antes porque no se bancan tu "intensidad".
Bleh, hay que ser cobarde eh. No soy lo suficientemente complicada al parecer. Tampoco lo suficientemente mujer para un hombre, ni lo suficientemente copada para una mujer. Genero confusión, intriga, y hasta permito que se entrometan en lo que soy. ERROR. No sé, soy tan transparente que asusto.
Y todo concluye en un copilado de Rosario Bléfari mientras preparo la ceremonia de mañana a la mañana, también incompleta, obvio. No tengo ganas de morirme, quiero asustarme un poco.
Nada más.
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