A veces creo que realmente te extraño porque se me caen las lágrimas de lo mucho que significa que ya no estés, pero no puedo hacer nada tengo que esperar que el tiempo pase y esperarte eternamente o dejarte ir para no lastimarnos más.
A veces sueño con que ese día que tanto espero llega, pero sé que no es tan fácil. Aunque no me creas, yo te entiendo.
Me guardo todas aquellas cosas que quiero decirte diariamente para no condicionarnos más, guardo exactamente todo para que te imagines sola lo que sos para mí.
Detesto el hecho de la indecisión, detesto todo y lo sabés.
Me enferma no poder cuidarte.
Soy complicada y bastante impredecible pero puedo aprender de esto, puedo mejorar y ser lo que esperás, así como vos también podés.
No es presión, es tratar de aliviarme pensando que todavía se puede.
Odio haberte dicho la verdad después de tanto tiempo, aunque antes tampoco hubiese modificado nada, pero me sacaba yo algo que no tendría que haber crecido tanto.
El tiempo pasa y yo sigo igual, esperando el día de volver a verte y saber que todo es diferente.
No quiero llorar más, no quiero olvidarme de vos.
No quiero sacarte de mi vida, quiero que estés acá siempre.
No quiero más idas y vueltas, no quiero más palabras vacías necesito que me digas cosas concretas, necesito que me resignes vos, que me sometas a terminar con esto pero sé también que por más que lo hagas voy a seguir así hasta que realmente pueda decirte adiós.
De lejos te veo y soy medianamente feliz, y saber que todavía te acordás un poquito de mí me llena un poco el vacío.
No te imaginás cuánto.. (cinco letras).